AUDI RSQ3 Sportback

AUDI RSQ3 Sportback

Motor y Tecnología

Jesús M. izquierdo 2023 02 27

Es quizás el SUV deportivo más excitante del mercado. Motor de 5 cilindros, 400CV de potencia y un par descomunal para hacer delicioso y satisfactorio cada kilómetro.

Pocos enemigos, y puede que de cerca sólo veamos la sombra de un Porsche Macan intentado atemorizar a la pequeña bestia de la marca de los aros. Audi ha creado un vehículo que por fachada puede ser rechazable pero que resulta sorprendente, vibrante y muy, pero que muy excitante. Su brillante motor de cinco cilindros y 400 CV de potencia, muy utilizado en diferentes modelos de la marca, es realmente excitante, potencia desde el primer segundo y completamente diabólico al final. Par contundente desde bajas revoluciones que asegura potencia en un amplio régimen de uso. Su sofisticada caja de cambios S-Tronic es una verdadera delicia, manejable, suave y contundente. En modo Sport es realmente sorprendente, convierte el dinamismo del RSQ3 en un verdadero diablo. Y si lo queremos hacer aún mas divertido, incorpora levas en el volante para hacerlo todo más excitante. Unido todo ello a un envoltorio tan atractivo como resultón, podemos empezar todo esto diciendo que el Audi RSQ3 Sportback en configuración verde kyalami es una auténtica pasada.

Su compacto tamaño exterior deja ver mucho de lo que más tarde dejará soñar. Su imponente frontal con grandes aberturas para un buena refrigeración, en color negro, la parrilla hexagonal y las líneas de fuerza en cada una de las aletas aportan contundencia, y mucha dosis de energía al conjunto. Las poderosas ruedas de 21 pulgadas y perfil bajo no están hechas para ir a lo loco por caminos polvorientos, les encanta el asfalto negro y seco. Y en color negro quién se puede resistir. De momento todo convence. La parte trasera es lo que diferencia a este SUV de aire coupé del modelo convencional, y también lo más atractivo del conjunto. Todo el conjunto rematado por unos contundentes escapes dobles que ofrecen una sinfonía armónica realmente soberbia. El exterior es tan atractivo como cautivador.

Si pasamos al interior todo encaja. Cuero, detalles en carbono, metal anodizado y costuras en rojo. Estamos sentados en uno de los vehículos con más picante del mercado, y su interior es acogedor a la par que transmite deportividad. Todo encaja a la perfección, la insonoridad es notable y la calidad percibida es muy alta. Y aunque podemos encontrar el cockpit digital tan de moda en el mercado, no vemos por ningún lado algo tan tonto como el cargar inalámbrico de móvil. Pero lo perdonamos porque vamos sentados en unos poderosos asientos tipo bacquet que nos recogen el cuerpo más que bien.

Y pulsamos el botón de arranque, se hace la magia, ruge nuestro “kiwi mecánico” y voilá. Al principio ruge como un pequeño gatito. Vamos jugando con el selector de modos de conducción y la sinfonía va subiendo de notas. Se va afinando la melodía. Y para eso no tenemos más que pulsar el botón RS que tenemos en el volante para desperezar al tigre que lleva dentro. Dos posibilidades, RS1 y RS2. En cualquiera de ellos la respuesta del motor es instantánea, brutal. Se pisa el acelerador y todo pasa muy deprisa. La capacidad del cinco cilindros de generar la atmósfera perfecta de todo Audi RS que se precie es más que sofisticada, algo agradable y eso es mucho decir.

Lo progresivo de su motor y la contundencia de sus 400CV gracias a un par de mil demonios sitúa al RSQ3 Sportback en un nivel superior donde además de la potencia entran en juego otros aspectos como la tracción, la perfecta estabilidad, el radio de giro y su frenada, que sin necesidad de llevar un juego de frenos cerámicos, es eficaz y contundente. Creo que la palabra contundente ha sido utilizada demasiadas veces, pero claro, cuando te subes en un coche así todo es superlativo.