Sermón de Tamames ¿inútil?
Noticias
Miriam Vega Rodríguez Foto: Congreso de Los Diputados 2023 03 22

El 21 de marzo de 2023 pasará a la historia por ser el día en el que el economista de 89 años Ramón Tamames, antiguo integrante del PCE, se olvidó de reclamar elecciones anticipadas como pretendía la segunda moción de censura de Vox al Gobierno de Sánchez (dos años y cinco meses después de la primera) y que ya se sabía de antemano que no prosperaría.
El candidato a la presidencia que proponía Vox inició su intervención recordando la lucha antifranquista del PCE y su paso por la cárcel para conseguir «el compromiso histórico» de la Transición, pero después se ha saltado algunos párrafos del discurso preparado, algo que se ha descubierto porque fue filtrado a la prensa.
Eso sí, el veterano político ha tenido críticas para todos, incluido Vox por su ideario sobre el cambio climático.
Entre las cosas más importantes que ha dicho es pedir un pacto de partidos constitucionales para dar «un cambio radical» en España y apartar los extremos.
Tamames, que aboga por no ilegalizar partidos, sí considera «una obligación» defender la unidad de España y el artículo 2 de la Constitución o la defensa del español en Cataluña.
Tamames ha recriminado al Gobierno de Pedro Sánchez que no respete la división de poderes o su ley de Memoria Histórica porque según él «nos está creando y nos creará muchos problemas» y lo mejor es dejar la historia a los historiadores, no a los políticos.
El exidirigente comunista ha reprochado muchas cuestiones al Ejecutivo de Sánchez, al que se ha referido como «Gobierno Frankenstein», pero no ha planteado un programa alternativo de Gobierno, que sería lo lógico.
Sus críticas han ido dirigidas especialmente a la ley del ‘sólo sí es sí’, el abuso de los reales decretos leyes, la inseguridad jurídica, el modelo energético implementado por el Ejecutivo, la huelga de los agentes judiciales, los incendios de los bosques el pacto del agua e incluso la corrupción, como el reciente caso de Tito Berni.
Tampoco le parece adecuado el salario mínimo no pactado con los empresarios, la indemnización por despido improcedente, añadiendo que «los fijos discontinuos son parados disfrazados».
También ha criticado la «aversión a los empresarios» por los ataques a Mercadona, Zara o Ferrovial y ha defendido la compatibilidad de un modelo público-privado en Sanidad.
Pedro Sánchez le ha afeado que “contribuya a blanquear a un partido que rechaza la igualdad”. Y desde la distancia, puesto que ella no está en el Congreso, Díaz Ayuso ha opinado que «se ha convertido en lo que esperábamos, en un debate entre Abascal y Sánchez porque a los dos les interesa ir contra el Partido Popular. Ambos, en horas bajas, han decidido que esta moción se presente sabiendo el resultado. Creo que el señor Tamames ha sido utilizado y el Parlamento también, por lo que hemos visto. Y pienso que como el proyecto de Sánchez está acabado y en la calle se sabe y los ciudadanos lo saben, no puede ser el Parlamento donde se le refuerce».
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reprochado a Tamames que ignorara a las mujeres en su discurso, a las que “solo” se ha referido para reprocharles “la baja fecundidad”.
