Gafas azules, para no perder detalles
Noticias – Estilo de Vida
Miriam Vega Rodríguez 2023 04 03

El 2 de abril conmemoramos el Día Internacional para la Concienciación sobre el autismo. Por ese motivo los ayuntamientos suelen iluminar de azul sus edificios patrimoniales e históricos para visibilizar este trastorno, aunque lo que la sociedad pide a las administraciones y gobernantes no es luz en sentido literal, sino inversiones para la investigación y bienestar de las enfermedades y patologías.
Además, la iniciativa que más ha llamado la atención en la ciudad es la de algunos colegios, que han terminado el segundo trimestre del curso dejando en las vallas y puertas una gran cantidad de gafas azules. Esta curiosa manualidad lleva como lema: «Ve el autismo con el corazón, muchas veces tus ojos se pierden los detalles».
Mientras las hicieron, aprendieron valores fundamentales. Y es que estas gafas azules son de la mejor marca, la personal de cada estudiante. No son gafas con filtros para evitar la luz azul, los que previenen de la fatiga visual que causan los dispositivos electrónicos (pues esas están en las ópticas), pero también hacen mucho bien a quien no las pierda de vista.
El trastorno del espectro del autismo (TEA) tiene una raíz neurobiológica y afecta al sistema nervioso y al cerebro. Los datos más actuales (Zeidan et al., 2022) indican que aproximadamente una de cada cien personas tiene TEA; solo en España hay más de 470.000. Los dos ámbitos en los que se detectan más afectaciones son las interacciones sociales y la apertura de su pensamiento, que se caracterizan por su rigidez. No obstante, estas personas destacan por su trabajo meticuloso y su curiosidad acerca de temas muy concretos, entre otras múltiples características. Prueba de ello es que se han sido o son autistas grandes personajes como Bill Gates, Albert Einstein, Mary Temple Grandin, Ludwig van Beethoven, Isaac Newton, Charles Darwin, etc.
El fin de estas iniciativas es dar visibilidad en la sociedad a las personas con autismo y sus necesidades, conseguir recursos para la investigación, la detección temprana y terapias con evidencia científica.
Cabe recordar que en los últimos años se ha promovido el símbolo del infinito arco iris como sustitución del color azul y la pieza de puzzle, (el cual tiene forma de gafas), y por eso se cree que es el que representa mejor la diversidad y la heterogeneidad que existe dentro del TEA.
