Curiosidades de esta ‘Semana Cervantina’
Cultura
LuxMoments 2023 04 19

El Ministerio de Cultura y Deporte, a través de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, ya ha inaugurado la denominada Semana Cervantina: más de siete días de actividades culturales dirigidas a celebrar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que es distinta a la conocida Semana Cervantina de Alcalá – Fiesta de Interés Turístico Nacional-, cuando celebra en octubre el nacimiento del escritor e instala el Mercado del Quijote.
Los actos han arrancado el día 17 con el lanzamiento del cartel del Día del Libro 2023 y el tradicional tendido de banderolas conmemorativas en las distintas lenguas oficiales del Estado, que se han colocado en la fachada del Ministerio de Cultura y Deporte.
Realizado a partir de unos versos del galardonado con el último Premio Cervantes, Rafael Cadenas, el cartel ha sido diseñado por el ilustrador Sergio García Sánchez, Premio Nacional de Ilustración 2022, con la colaboración de Lola Moral en el color.
El acto central, el día 24 de abril, será la ceremonia de entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2022, concedido al venezolano y nonagenario Rafael Cadenas. El evento tendrá lugar en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares y estará presidido por los Reyes de España.
Diversidad de actividades
El programa de la Semana Cervantina se completa con otra serie de actividades, algunas realizadas por o en colaboración con otras instituciones culturales. Entre ellas destacan el clásico Festival de la Palabra, de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH); la tradicional lectura continuada de El Quijote, que comenzará el 20 de abril en el Círculo de Bellas Artes; el encuentro del Premio Cervantes, Rafael Cadenas, con los medios de comunicación en la Biblioteca Nacional de España, el jueves 20 de abril a las 11 horas; el depósito del legado de Cadenas en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes o la inauguración de la exposición ‘Rafael Cadenas: este presente es todo’, en el Museo Luis González Robles de la UAH.
En su origen, el Día del Libro se celebró por primera vez el 7 de octubre, fecha del supuesto nacimiento del autor de El Quijote, Miguel de Cervantes. Fue Vicente Clavel (convencido cervantista y paladín de causas nobles) quien conseguiría -tras elevar una propuesta a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona-, que el rey Alfonso XIII aprobase y firmase el real decreto que estipulaba que dicha fiesta se celebraría cada 7 de octubre.
Pero las dudas razonables sobre la verdadera fecha en la que nació Cervantes -junto con algunas críticas de miembros del sector del libro que veían en octubre un mes poco grato para hacer que las calles bullesen con festejos literarios-, llevaron a que la celebración no durase siquiera un lustro en su emplazamiento original en el calendario.
En 1930 la fiesta cambiaría definitivamente: la primavera comenzó a acompañar a las festividades y el 23 de abril se instituyó como la fecha elegida. ¿Por qué? Entonces se adscribiría el origen de esta elección a que era la fecha (supuesta) del fallecimiento de Cervantes, aunque hoy sabemos que don Miguel falleció el 22 de abril y que el 23 es la fecha de su enterramiento (que, a menudo -por quedar éste consignado por escrito-, se utilizaba como fecha de defunción).
Más tarde, a esta fecha se sumarían dos fallecimientos literarios: el del Inca Garcilaso de la Vega (tampoco probado con total exactitud, aunque se estipula que falleció entre el 22 y 24 de abril de 1616) y el de William Shakespeare (aunque este día, computado en el isabelino calendario juliano, correspondería en el gregoriano al 3 de mayo). Y tiempo después se se sumarían las efemérides de nacimiento o muerte de otros autores, como Josep Pla, Nabokov o Wordsworth, rindiendo homenaje, a través de ellos, a todos los autores.
Pero volviendo sobre nuestros pasos diremos que la fiesta, ya desde los años treinta, tenía como plato fuerte la publicación de novedades y la organización de actos de firmas de ejemplares con autores, dos características de la celebración tal y como la conocemos hoy en día.
El gobierno español se volcaría con difundir esta conmemoración, que enraizaría particularmente en ciudades universitarias y especialmente en Barcelona, donde la fecha coincide con la Diada de San Jordi. Bajo este patronazgo surgiría la tradición hoy día tan difundida de intercambiar libros y rosas. A esto hay que sumar que, en nuestro país, el 23 de abril es también el día de la entrega anual del mayor galardón en lengua española: el Premio Cervantes, instituido en 1976 y concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte
