‘De bestias y aves’, Premio Umbral
Cultura
Miriam Vega Rodríguez Fotos CAM 2023 04 21

El martes 18 de abril fue la entrega del XII Premio Umbral al libro del año 2022, que, en esta edición, ha recaído en la escritora Pilar Adón, por su libro ‘De bestias y aves’. Durante el acto, celebrado en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, la consejera de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, destacó “la madurez creativa de esta jurista madrileña que, además de adentrarse en el mundo de la poesía, el cuento y la novela, se ha atrevido con la necesaria labor de traducción de obras literarias, algo que en determinadas ocasiones puede pasar más desapercibido”.
La Fundación Francisco Umbral nació el 12 de enero de 2009 con el objetivo de estudiar, preservar y difundir la obra, tanto periodística como literaria, de este escritor, además de servir a la cultura ayudando en el fomento de las letras y del idioma español.
El ejemplar premiado cuesta 18,50 euros y nos traslada a finales de verano, principios del otoño, cuando una mujer conduce durante horas en plena noche sin saber que se aproxima a Betania, una casa aislada, casi un territorio fuera del mundo. Un lugar desconocido y habitado exclusivamente por unas mujeres que, sin embargo, sí parecen conocerla a ella. Lleva a sus espaldas a una hermana ahogada, y no le ha dicho a nadie que se marcha ni adónde porque ni siquiera ella sabe que su viaje va a ser tan largo. Que está a punto de entrar en una casa en la que las mujeres se visten de la misma manera, como adeptas de un culto ancestral, y llevan a cabo extraños ritos y celebraciones. Un espacio en el que las cabras dominan todo lo que no esté vigilado por los innumerables perros que viven allí, y en el que una roca inmensa oculta la luz del sol y domina el paisaje. En el que, al fondo, un lago delimita las fronteras del terreno, sobrevolado de manera perpetua por las aves. Y en el que también viven una mujer ciega a la que todas adoran y una niña que corretea de un lado a otro sin haber salido jamás de ese sitio. Un rincón de tierra, agua y árboles donde la recién llegada no quiere estar a pesar de que tal vez sea, como le dicen sin que llegue a creérselo, el lugar en el que descubra por fin lo que significa formar parte de algo.

