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Miriam Vega Rodríguez Fotos DYDPPA 2023 07 15
Radicales de izquierda demuestran muy mala baba con el aborto de Ayuso
Ser de izquierdas o de derechas no te hace mejor o peor persona. En ambas ideologías hay ciudadanía con buenos valores y con muy mala baba, que aprovecha las redes sociales para sembrar el odio, a veces incluso inventándose datos para malmeter.
Para muestra un botón: la noticia del aborto de Isabel Diaz Ayuso. La Presidenta de la Comunidad de Madrid ha tenido que ausentarse un par de días de su agenda pública, el 11 y 12 de julio, al ser intervenida por sufrir un aborto natural en la octava semana de embarazo, el cual había llevado con mucha discreción durante toda su campaña electoral.
Este jueves 13 de julio ha reaparecido en el pleno de la Asamblea de Madrid entre besos y abrazos, pero lo ocurrido en redes sociales en las 24 horas anteriores desde que se hizo pública la noticia ha sido lamentable, rastrero.
Aunque muchos compañeros optaron por mostrarle su apoyo en privado, otros lo hicieron públicamente, recibiendo numerosas respuestas y comentarios a sus mensajes.
Radicales de izquierda no han tenido reparos en afirmar: «Por mala que es, no me da ninguna pena», dudar que fuese una estrategia para dar pena y arañar votos para el PP ante la nueva campaña electoral del 23-J al considerar que son hechos que deben permanecer en la intimidad y no airearse, dudar que fuera una interrupción natural, e incluso hablar del «karma», echando en cara a la presidenta la muerte de los ancianos durante la Covid en las residencias o los inmigrantes ahogados en el Mediterráneo.
Entre los mensajes y respuestas más curiosos está el de Rocío Monasterio. La líder de Vox se dirigía a ella con empatía: «como madre me puedo imaginar lo que significa perder un niño, ya estará en el cielo. ¡Cuidate mucho!».
Ante estas palabras hay mensajes donde se le reprocha considerar un niño a un embrión de ocho semanas y aprovechan para meter el dedo en la llaga ironizando sobre el «doble rasero» de Vox por apoyar «a una madre soltera que degrada lo que se considera la unidad familiar. A ver si nos aclaramos», e incluso que proponen: «mándale un cura para que se confiese, quedarse embarazada de un hombre casado padre de tres hijos no es muy católico, no?». Se refieren de esa manera a Alberto González, el técnico sanitario divorciado con el que está emparejada Isabel Diaz Ayuso.
Algunas lenguas viperinas añaden: «Las mujeres del Opus no abortan, pierden a sus hijos y antes se iban a Londres de compras y volvían sin el bombo… Si no es así lo siento mucho, pero me da en la nariz que ha abortado en una clínica privada».
Vale que en España defendemos la libertad de expresión con uñas y dientes, pero comentarios de este tipo también hacen reflexionar sobre dónde está el límite de la opinión sin fundamento y la especulación por entretenimiento.
Además de Rocío Monasterio también le han dejado mensajes otras colegas de la Asamblea de Madrid como Mónica García, la médico y líder de Más Madrid, que le trasladaba su «fuerza y apoyo en estos momentos duros y complicados. Un abrazo y mucho ánimo en estos días dolorosos y complicados», gesto aplaudido por muchos usuarios y criticado por unos cuantos malvados de la derecha que alegaban que eso también podía ser un teatrillo para la campaña. Algo similar le ocurre a Juan Lobato, el portavoz socialista que con su carácter se ha ganado el cariño y respeto de muchas personas aunque no le voten, pues escribió: «Te deseo una pronta recuperación, tienes todo mi apoyo y cariño en estos momentos que sé que son difíciles».
Alejandra Jacinto, ex diputada con Podemos y portavoz de Vivienda en Sumar también escribía: «Le deseo una pronta recuperación a Isabel Diaz Ayuso en estos momentos difíciles», recibiendo reacciones como: «La habrá castigado Dios por tener sexo fuera del matrimonio. ¿Eso es lo que dicen ellos, no?», o «Farsante, los tuyos la han apaleado».
Rita Maestre, la concejala del Ayuntamiento de Madrid, daba un paso más: «Un abrazo sincero para Isabel Díaz Ayuso en estos momentos difíciles y todo mi rechazo a quienes utilizan una mala noticia para esparcir el odio».
La vicepresidenta y ministra de Trabajo Yolanda Díaz también escribió: «Todo mi cariño y un abrazo enorme en estos momentos delicados» con un corazón al lado del nombre de Isabel Diaz Ayuso. Y obtuvo respuestas como «al enemigo ni agua», o «justicia poética lo llaman».
Adriana Lastra también dijo: «Lo siento muchísimo, Isabel Diaz Ayuso. Te deseo una pronta recuperación». La vicesecretaria general del PSOE dimitió de su cargo por su embarazo, que le exigía «tranquilidad y reposo» y ahora algunos seguidores le recuerdan que Díaz Ayuso no lo veía una razón para dimitir.
Otras perlas que han dejado en sus cuentas son desde: «La naturaleza es sabia», a «de lo que nos hemos librado, el hijo de Isabel Díaz Ayuso» con fotografías absurdas, o «lleva tanto odio que ahí no puede crecer nada».
La escritora Ana Iris Simón se ha pronunciado también ante estos comentarios con indignación: «Ni tenéis vergüenza ni la conocéis. Utilizar lo más sagrado, los hijos, nacidos o no, para atacar al que piensa distinto es patológico. Todo mi apoyo a Isabel Díaz Ayuso en estos momentos difíciles y toda mi solidaridad por tener que lidiar encima con infraseres como estos».
Y la pregunta es: ¿por qué en las redes sociales se permite y no se bloquean las vejaciones?
También son llamativos mensajes feministas que reprochan que se mande tanto cariño a la madre -la que es personaje público- y nadie se acuerde de que el padre también lo pasa mal por la pérdida de un hijo.
José Luis Martínez Almeida también dijo: «Desde aquí quiero mandar mi apoyo y mi cariño a mi compañera y amiga. Estoy seguro de que tu valentía, fuerza y fe te ayudarán en este momento de dolor. Un fuerte abrazo, Isa».
De momento, ayer 14 de julio acudió a un mitin en el Parque O’Donnell de Alcalá junto a Judith Piquet y Marta Rivera de la Cruz.
PD: Lo que dice Juan de Pedro, dice más de Juan que de Pedro
